Imagen

Imagen

lunes, 19 de junio de 2017

Recuerdo

Aunque tú no lo sepas
me dueles suavemente
como un sueño estancado, una utopía
o un sinfín de paréntesis en blanco.

Nunca te irás del todo
del espacio difuso donde vagan las cosas
que escapan del olvido.

Sobrevives ahí
como una isla ingrávida y constante
moviéndose despacio en el destiempo.

Te asomas y te escondes
igual que un verso a punto de escribirse

y dueles dulcemente

como un golpe de aire,
como un hielo en la frente del verano.

Aunque tú no lo sepas,
nunca te irás del todo,

me aprendí de memoria tus incendios
y también tus cenizas.

domingo, 11 de junio de 2017

Cobardía

Por no matarle a él
eres tú quien se muere

despacio

mirando hacia otra parte
donde una rosa seca susurra que está viva
detrás de la nostalgia.

Tú querías lavarte las tristezas
y su voz era un cántaro.

No viste que la sed es otra cosa.

Si tan sólo apretaras el gatillo 
y soltaras la bala del adiós,
si pudieras matarle,

hundir en su ilusión la estaca de tu huida,
desbaratar su fe,
cortar la yugular de su presente. 

Si pudieras vivir.

Pero se han agotado hasta los charcos
y ya no hay agua donde ahogar las culpas.

Por no romperle a él te estás haciendo añicos.

lunes, 1 de mayo de 2017

Espejismos

A veces imagino que me buscas
en todos los andenes
con un ramo de rosas en los ojos
y un nido de comienzos gestándose en tu boca.

Y recorro los mapas del destierro
como si no supiese
que hace ya mucho tiempo que dejé de viajar
en tu tren del futuro.

Y pienso que me esperas cada noche
recostado en tu almohada
como un adolescente que no sabe
qué hacer con las distancias de la vida.

No sé por qué lo hago,
por qué insiste mi frente en la resurrección.

Supongo que prefiero disfrazarte de Ulises
a pensar que vendrías
con un kalashnikov en las palabras
dispuesto a rematarme.

A veces imagino que me buscas
como si no supiese 
que hace ya mucho tiempo que estoy muerta.

jueves, 6 de abril de 2017

Poema invisible

Escribo en el desierto donde nunca me lees
y hace frío en tus ojos.

Se perderá mi voz una vez más
en un viejo poema vagabundo.

Qué absurda vocación la de mis dedos
pronunciando palabras que se mueren
en versos ignorados.

Escribo con la fe imperceptible
de quien se sabe solo.

A veces un poema es un disparo al aire
en medio de una isla
a la que nadie viaja.

domingo, 2 de abril de 2017

Poema corto

Somos como las cosas que suceden
aunque nunca sucedan.

Un poema perdido en el espacio,
palabras que no aprenden a volar,

esa estrella fugaz que nadie ve,
o el vacío que une dos líneas paralelas.

Pero la soledad soy yo y tú a lo lejos
y también lo contrario.

No sé cómo explicar que estamos solos
respirando al unísono un pedazo de aire 
que nos mantenga el pulso.

Que sé que nos sabemos,
que sabes que existimos.

Somos lo que sucede mientras la vida pasa.

viernes, 10 de marzo de 2017

Deseos

Me pides que te cuente mis deseos
y yo quiero volver a la inocencia,
cuando la soledad era un columpio
y el vértigo era un monstruo inexistente.

Deseo mariposas
que salgan de mi sangre
y se queden volando alrededor
como blancos soldados invencibles.

Y respirar sin humo
y encontrarme detrás de los disfraces
y no sentir el frío si desnudo utopías
y silenciar alertas

y ser de hierba si el amor me huele.

Deseo caminar sobre anchos equilibrios,
aquietar el temblor de las pequeñas llamas
que apenas iluminan
cuando el miedo oscurece transparencias.

Y una ventana virgen
y un campo de calor
y un libro que me escriba domingos en los párpados.

Y un beso que no llore por la sed.

Y quiero ser de luz en la mirada
de aquel que sepa verme
allí donde se mueren los deseos.

martes, 28 de febrero de 2017

Rematando mínimos



Malú (Deshazte de mí)

Rematando mínimos

Nada podía ser lo que esperaba,
sembré mis flores en jardines falsos
donde sólo crecía la simpleza
y tú eras un dios en miniatura
que hurgaba en mi mitad más vulnerable
porque jamás supiste mi otro nombre
ni se posó en mi sombra una candela.

No entendiste que estaba casi rota
ni que la mansedumbre en mis rodillas
era la firma de una entrega intacta.

Proseguías clavando oscuridades,
mordiéndome el dolor 
y moldeabas mi ceguera, hábil,
mirándome a tu antojo,
sin verme la tristeza que estabas fabricando.

Ayer abrí los ojos y te cerré las puertas,
ayer te vi superfluo, intrascendente,
repleto de más nada que la nada.

Y ahora es imposible hallar ningún pedazo
de la fragilidad que me quebró,
ya todo el corazón ha dado un giro
en este nuevo día en que no soy
más que la fuerza exacta que desata 
tu extrema cobardía.